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CBD para el dolor crónico: ¿Qué Dice la Ciencia?

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Persona adulta con dolor crónico de espalda sosteniendo un frasco de aceite de CBD Omodiol

Convivir con dolor crónico cambia la forma en que vives cada día: dormir, trabajar, hacer ejercicio o simplemente moverte sin pensarlo dos veces. Si llevas meses, o incluso años, buscando alternativas porque los tratamientos habituales no terminan de funcionar, probablemente hayas escuchado hablar del CBD para el dolor crónico como una opción complementaria. En este artículo repasamos qué dice la investigación científica actual sobre los cannabinoides y el dolor, cómo interactúan con el sistema nervioso y qué deberías saber antes de considerar esta opción.

¿Qué es el dolor crónico?

Según la International Association for the Study of Pain (IASP), el dolor se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a un daño real o potencial en un tejido. Es, además, una de las causas más frecuentes de consulta médica en el mundo y uno de los factores que más afecta a la calidad de vida y al funcionamiento diario de quien lo padece.

El dolor es subjetivo: cada persona lo siente con una intensidad distinta, según su propio umbral. Este umbral depende tanto del componente sensorial (la señal física de alarma) como del componente psicológico (cómo interpretamos esa señal).

Dato clave: se considera dolor crónico aquel que persiste más de 3 a 6 meses, incluso cuando la causa original ya ha desaparecido.

Tipos de dolor crónico

El dolor crónico no es una única entidad. Se subclasifica principalmente en dos grandes grupos:

  • Dolor nociceptivo: originado por tejido inflamado o dañado que activa los receptores del dolor (nociceptores) en un sistema nervioso intacto.
  • Dolor neuropático: causado por una lesión o disfunción del propio sistema nervioso.
Tabla comparativa entre dolor nociceptivo y dolor neuropático

Esta distinción importa porque el dolor neuropático es, en general, más difícil de controlar con los analgésicos convencionales. De hecho, menos del 50 % de los pacientes logra un alivio sustancial con los fármacos actualmente recomendados, y muchos de ellos generan efectos secundarios que limitan su uso a largo plazo [3]. Esta necesidad clínica no cubierta es la que ha impulsado buena parte de la investigación sobre el sistema endocannabinoide como posible diana terapéutica adicional.

¿Cómo interactúa el CBD con el dolor crónico?

Para entender por qué se investiga el CBD en el contexto del dolor, ayuda conocer un poco el sistema endocannabinoide: una red de receptores presente en todo el cuerpo (especialmente en el cerebro, la médula espinal y el sistema inmunitario) cuya función es regular procesos como el sueño, el estado de ánimo, la respuesta inflamatoria y, también, la percepción del dolor.

Dicho de forma sencilla: cuando hay una lesión o inflamación, el cuerpo envía una señal de “alarma” que viaja desde el tejido afectado hasta la médula espinal y de ahí al cerebro, donde se interpreta como dolor. Los receptores cannabinoides (principalmente CB1 y CB2) actúan como “reguladores de volumen” de esa señal:

  • Los receptores CB1, presentes sobre todo en el cerebro y la médula, participan en la modulación de la transmisión de las señales dolorosas.
  • Los receptores CB2, más presentes en el sistema inmunitario y en los tejidos periféricos, están implicados en la reducción de la liberación de mediadores proinflamatorios en la zona de la lesión.
Ilustración de la interacción entre el sistema endocannabinoide y el sistema opioide en la médula espinal

Esta doble vía, central y periférica, es la razón por la que desde el siglo XIX se investiga el potencial analgésico de los cannabinoides, y por la que el sistema endocannabinoide se considera hoy un sistema de neuromodulación con interés terapéutico en condiciones como la fibromialgia, la esclerosis múltiple o el dolor asociado al cáncer.

CBD y sistema opioide: ¿una posible sinergia?

El sistema endocannabinoide convive, en muchas de las mismas zonas del sistema nervioso, con el sistema opioide, el mecanismo de control del dolor mejor conocido hasta la fecha. Esta cercanía anatómica ha llevado a varios grupos de investigación a estudiar si ambos sistemas pueden complementarse.

Dos estudios ilustran este interés:

  • Un ensayo cruzado doble ciego con 38 pacientes con dolor neuropático observó una respuesta analgésica al cannabis, con efectos psicoactivos mínimos y bien tolerados [1].
  • Un estudio publicado en Clinical Pharmacology & Therapeutics no encontró cambios significativos en los niveles plasmáticos de morfina tras la exposición a cannabis vaporizado, pero sí observó una reducción del dolor crónico al combinar ambos. Los autores plantearon que esta combinación podría permitir reducir la dosis de opioides necesaria, y con ella, sus efectos secundarios [2].

Estos hallazgos son preliminares y no implican que el CBD pueda sustituir un tratamiento con opioides prescrito por un médico; cualquier ajuste de medicación debe hacerse siempre bajo supervisión profesional.

¿Qué dice la evidencia científica?

La investigación sobre cannabinoides y dolor crónico ha crecido en las últimas décadas, aunque todavía con limitaciones metodológicas importantes. Algunos hallazgos que la literatura científica asocia al uso de cannabinoides incluyen:

Área de investigaciónHallazgo reportado en estudios
Dolor neuropáticoReducción del dolor en ensayos controlados con cannabis [1]
Combinación con opioidesPosible efecto sinérgico, sin alterar niveles plasmáticos de morfina [2]
Calidad del sueño y función físicaMejoría reportada en pacientes con dolor crónico
Dolor oncológicoBeneficios analgésicos vinculados a la reducción de la neuroinflamación
Una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados, publicada en BMJ en 2021, encontró que el uso de cannabis o cannabinoides medicinales se asoció con una pequeña mejoría en el dolor crónico no oncológico y oncológico, así como en la función física y la calidad del sueño [22].

Distintas sociedades médicas del dolor han incorporado esta evidencia, con cautela, en sus guías clínicas:

  • La Sociedad Canadiense del Dolor recomienda los cannabinoides como opción de tercera línea para el dolor neuropático crónico [15].
  • La Federación Europea del Dolor (EFIC) considera que los medicamentos a base de cannabis pueden plantearse como terapia de tercera línea en dolor neuropático crónico [16].
  • La Sociedad Alemana del Dolor adoptó una postura similar en su documento de posición de 2019 [17].

Es importante subrayar que “tercera línea de tratamiento” significa que estas guías lo contemplan únicamente cuando otras opciones de primera y segunda línea no han funcionado, y siempre bajo seguimiento médico.

CBD vs. cannabis medicinal: una aclaración importante

Gran parte de los estudios citados en la literatura sobre dolor utilizan cannabis medicinal completo, que contiene tanto CBD como THC (el componente con efecto psicoactivo). El CBD aislado, como el que se utiliza en productos como los de Omodiol, no es psicoactivo y su perfil de investigación específico, aunque creciente, es todavía más limitado que el del cannabis completo.

Esto no invalida el interés del CBD en el contexto del dolor, pero sí es importante no extrapolar automáticamente todos los resultados de estudios con cannabis (THC + CBD) a productos exclusivamente de CBD. Por eso, la transparencia sobre qué se ha estudiado exactamente es clave a la hora de informarse.

Si tienes dolor crónico, consulta siempre con un profesional de la salud antes de incorporar CBD u otros cannabinoides a tu rutina, especialmente si ya tomas otra medicación, ya que puede haber interacciones.

Preguntas frecuentes

¿El CBD elimina el dolor crónico?

No. La evidencia actual no respalda que el CBD “cure” el dolor crónico. Algunos estudios sugieren una posible modulación del dolor como terapia complementaria, no como sustituto de un diagnóstico y tratamiento médico.

¿Es seguro combinar CBD con otros medicamentos?

No siempre. El CBD puede interactuar con ciertos fármacos. Por eso se recomienda consultar con un profesional sanitario antes de combinarlo con cualquier tratamiento.

¿El CBD sustituye a los opioides?

No hay evidencia suficiente para afirmarlo. Algunos estudios exploran si podría ayudar a reducir las dosis necesarias de opioides bajo supervisión médica, pero esto no equivale a una sustitución.

Para seguir explorando

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Fuentes

  1. Wilsey B, Marcotte T, Tsodikov A, et al. A randomized, placebo-controlled, crossover trial of cannabis cigarettes in neuropathic pain. J Pain. 2008;9(6):506-21.
  2. Abrams DI, Couey P, Shade SB, et al. Cannabinoid-opioid interaction in chronic pain. Clin Pharmacol Ther. 2011;90(6):844-51.
  3. Finnerup NB, Attal N, Haroutounian S, et al. Pharmacotherapy for neuropathic pain in adults: a systematic review and meta-analysis. Lancet Neurol. 2015;14(2):162-73.
  4. Moulin D, Boulanger A, Clark AJ, et al. Pharmacological management of chronic neuropathic pain: revised consensus statement from the Canadian Pain Society. Pain Res Manag. 2014;19(6):328-35.
  5. Häuser W, Finn DP, Kalso E, et al. European Pain Federation (EFIC) position paper on appropriate use of cannabis-based medicines and medical cannabis for chronic pain management. Eur J Pain. 2018;22(9):1547-64.
  6. Petzke F, Karst M, Gastmeier K, et al. Position paper on medical cannabis and cannabis-based medicines in pain medicine. Schmerz. 2019;33(5):449-65.
  7. Wang L, Hong PJ, May C, et al. Medical cannabis or cannabinoids for chronic non-cancer and cancer related pain: a systematic review and meta-analysis of randomised clinical trials. BMJ. 2021;374:n1034.
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